No puedo entender a quien no tiene una lista de reproducción favorita. Tampoco a quien pasa todo un día sin tararear la peor canción jamás escrita, pero con el estribillo más inteligente y pegadizo de la historia. No sé cómo hay personas inmunes a no rockear la mañana en fin de semana. ¿Quién no ha enloquecido antes de entrar a la ducha con su canción favorita? ¿Qué pareja no tiene su propia banda sonora? ¿Qué familia no ha cantado hasta morir de un ataque de risa en el coche? ¿No te estás acordando ahora mismo de ese momento en que estabas solo o sola en casa, que cantabas hasta quedarte sin aire?
No sabría vivir sin que se entrometiera en mis cosas. Despertarse, sin más, no tiene emoción. Deprimirse y punto, ¿para qué?
Cada momento se merece sus notas. Yo creo que la vida es una sucesión de ellas, pero en Do Mayor, no sea que la cosa se ponga triste.
Sin canciones no hay sensaciones. Guille Milkyway.
Me encanta rockear la vida. Yo, la mañana y Camela. Eso sí que es gloria bendita jamia!
=)
PD: Gracias por las dos canciones que me has regalado, Chicagoy Technicolour. =)
Molt d’acord amb el que dius. I amb això em ve al cap, un home, que cada matí ens deleitava amb l’ultima cançó que havia escoltat a la ràdio, i qui és ell? No altre, que Manuel Alcañiz! :D
Era una cosa que no recordava… però és que ja no sé qui superarà eixe modus operandi com a persona, ja no sols com a professor! Era un gran (i tan gran! jajaja), sense més! :)