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The Shins in Wonderland

12 Abr

Semanas atrás, me acordé de las listas de recomendaciones musicales que me enviaba una amiga desde Londres. Justo hará un año por estas fechas, y decidí volver a prestarles mucha atención. Una de esas recomendaciones era… el grupo estadounidense The Shins y la canción en cuestión, We Will Become Silhouettes: pegadiza, bonita y mañanera a partes iguales.

He de confesar que últimamente, estudio, trabajo y paseo con ellos de fondo…

Y hoy, por casualidades de la vida (para variar), y viendo un videoclip de ellos que Nana ha recomendado vía twitter, ha llegado esto a mis manos. Presious!

No sin mi…

28 Nov

No puedo entender a quien no tiene una lista de reproducción favorita. Tampoco a quien pasa todo un día sin tararear la peor canción jamás escrita, pero con el estribillo más inteligente y pegadizo de la historia. No sé cómo hay personas inmunes a no rockear la mañana en fin de semana. ¿Quién no ha enloquecido antes de entrar a la ducha con su canción favorita? ¿Qué pareja no tiene su propia banda sonora? ¿Qué familia no ha cantado hasta morir de un ataque de risa en el coche? ¿No te estás acordando ahora mismo de ese momento en que estabas solo o sola en casa, que cantabas hasta quedarte sin aire?

No sabría vivir sin que se entrometiera en mis cosas. Despertarse, sin más, no tiene emoción. Deprimirse y punto, ¿para qué?

Cada momento se merece sus notas. Yo creo que la vida es una sucesión de ellas, pero en Do Mayor, no sea que la cosa se ponga triste.

Sin canciones no hay sensaciones. Guille Milkyway.

Beibi, blues!

22 Nov

Two, three, four! La primera noche de blues, de llegar y no tener ni idea de nada, pero… de revivir con una dosis exacta de felicidad. Una inyección con un piano, un bajo, una guitarra eléctrica, una batería y una armónica de base. ¿Alguna vez has llegado al punto de bailar sin darte cuenta? ¿Y si en realidad la canción hablaba de tristezas amorosas?

Una de las noches más pintorescas. Jamás podría haber llegado a imaginar que visualizaría a dos señoras de 60 años (aprox.) vestidas de charlestón y bailando rock ‘n roll… como si nada. Porque todo ocurrió como si nada. Así me creí ese “I’ve been lovin’ you babe” que nos cantó Gene Taylor, un señor pianista que vivió aquel Woodstock del 69. De repente, me sentía un poco estadounidense… entre tanto All right! y gestos de Ok con la mano…

Si tú tienes la oportunidad de ver que alguien disfruta con lo que hace… tú, por norma, te contagias. Por esta regla de tres:

- te pone en movimiento ver a una pareja concentrada en sus bailes (de esos que parecen salidos de Grease)

- te sabe mejor una cerveza si el ambiente está acalorado por felicidad

- sonríes si el guitarra sopla con toda clase y elegancia la ceniza del cigarro que le aguantan las cuerdas de su instrumento

- y te emocionas si el hombre que toca la armónica, con su cara tímida, acaba haciendo un solo de los que ponen los pelos de punta…

Ha sido mi primera vez. Pero pienso ser más feliz, y más veces en esta vida. Quiero volver a ver otra mezcla de personas que a priori no tienen nada que ver juntas…

Sing when you are happy

8 Nov

No puede ser cierto que de primeras te digan que quieren ir contigo al zoo a ver animales. No sería una buena declaración de amor. Pero así fue. The Sunday Drivers aterrizó al escenario con la más pegadiza de sus canciones del nuevo disco: (Hola) To see the animals. Eran rápidos, eran envolventes y motivaban. Cuando más tocaban, más querías escuchar. Un círculo vicioso de nunca acabar.

The Sunday Drivers

Repasaron sus últimas novedades. Todas y cada una de ellas despertaban algo entre el público, no daban opción al aburrimiento o la monotonía y te hacían vibrar. Además, a priori, no se dejaron ningún clásico. He de reivindicar lo que nos encanta a todos ir a ciertos conciertos para comprobar que nos conceden el capricho de escuchar “las de siempre”. Y ellos nos malcriaron bastante. Sí, posiblemente faltara Dancing Queen. Fue de esas con las que se dieron a conocer y de las que nos han puesto los pelos de punta alguna vez que otra… por mi parte, escucharla y sentirla hubiera sido el apoteosis, el punto y final.

En realidad, en el minuto en que el concierto finiquitó, todos los fanáticos (y los no tan fanáticos también) ya hacía rato que estábamos satisfechos. Te das cuenta de que la palabra estrella de sus temas es ‘you’. Pero no te disgusta. Cuanto más te metes en el papel, más alto gritas. Y ellos, cuanto más tocaban, más se sorprendían. Parece ser que en Valencia tenemos potencial y mucho que dar, y ellos todavía no lo habían descubierto… “Estamos flipando, os las sabéis todas”, decían. Pero aun exhaustos, salieron dos veces más de las que les tocaba (ya no eran las de rigor). Versionearon a los Beatles, fueron piropeados hasta la saciedad y consiguieron que me peleara por una púa de guitarra suya… ¿qué más podemos pueden pedir? Y sí, “I wanna go with you to see the animals”.


Alizia con z