








A falta de pan, buenas son galletas.









A falta de pan, buenas son galletas.
Hace mucho, empecé a escribir mi nombre con z. Alicias con c ya había muchas. Hace poco, me propusieron cambiarme el nombre en el registro civil. Es decir, de verdad de la buena. Convertirme en Alizia Matallín.
Pero creo que no quiero. Y tengo mis razones de peso. Porque con ciertas personas soy Alicia, y con muchas otras Alizia. Y con muchas otras más Aliziaconz.
Alicia estudia periodismo, se define como vaga social, es muy muy independiente y ordenada. (Véase la sección About)
Alizia es el alter ego. Indie-pendiente, dormilona casi tirando a marmota, más internacional. Con personalidad más fuerte.
Aliziaconz es la parte freak, o el todo.
Yo, que no me sentía nada cautivada por las minipersonitas de pocos años. Ellas, que tienen la verdad apunto para soltarla en cualquier momento a gritos. Yo, que nunca supe evitar que lloraran. Ellos, que te hacen dibujos para demostrarte su amor incondicional. Yo, que aunque caiga muerta cada semana siempre quiero volver. Ellos, que se permiten la licencia de decir palabras políticamente incorrectas. Yo, que los tiro a la piscina de la vida cultural. Ellos y ellas, que en vez de cantar Christmas Carols versionean a los Beatles. Ellas, que te dan abrazos infinitos. Ellos, que de vez en cuando se equivocan y te llaman mamá…

Cada vez me encanta más lo de ser profe de tantos y tan enanos. Ha habido días para meterlos a todos en una cueva y no dejarlos salir. Pero hoy me los como con patatas…