O esto, o lo otro
28 Ene
Lo siento, no sé ser tan agonías. No sé cuándo, llega un punto en tu vida en que te haces la existencia tan sumamente fácil que es realmente complicado vivir sin dormitar (véase el significado de soñar). Es que veo un banco con sol a mitad calle, y puedo sentarme en él cinco minutos, así, por hacer tiempo. Y me acuerdo de algo bonito, ni siquiera hace falta que sea hilarante, y me río, y me da igual estar en el sofá que en el metro. Y me devoro los libros a trompicones, porque paso de llevarlos encima más de una semana… además, las historias, si no, se pierden por el camino. Y si parte del diálogo de una película se da en mi cotidianidad, vuelvo a repetir lo que he dicho. No me echo flores, es un modus vivendi. Y, ojo, no tiene nada que ver con HOY, es cosa de muchos ayeres…


